El Blog de Chapa Yoga

Mi primera entrada, ¡qué nervios! Ah, ¿Qué se llama post? Mi primer post, ¡qué nervios! Para comenzar, lo primero será dar la gracias a todas aquellas personas que me han animado a ello y lo segundo y no menos importante, será dar la bienvenida a todos aquellos que os unáis a estas humildes sesiones de chapa yoga. Os diré que se denominan así porque al comenzar mis clases siempre me gusta iniciarlas con una pequeña charla introductoria que mis amigos cariñosamente denominan “Clases de Chapa Yoga”. Esta introducción siempre da pie a un pequeño coloquio que lamentablemente no puede darse en una clase de yoga, pero que a lo largo de los días suscita pequeños debates o coloquios entre los participantes del grupo. Por ello, me gustaría que este blog sea ese lugar que nos permita llevar a cabo esta actividad.

No pretendo que este sea un blog de yoga al uso. Más bien lo creo con la ilusión de que sea un lugar de encuentro que nos sirva como inspiración, un lugar en el cual compartir experiencias que podamos utilizar como aprendizaje que mejoren nuestro día a día. 

Por este motivo, me gustaría interaccionar con todos y cada uno de sus lectores, dejando muy claro que deseo que sea un blog inclusivo en el que tengan cabida todo tipo de opiniones sin importar familias, escuelas, linajes, religiones o credos.

Un blog que muestre apertura hacia nuevas formas de hacer, porque así es como siempre he entendido el yoga, y los que me conocéis bien, lo sabéis. Para los que no, os diré que concibo el yoga como un estilo de vida, un camino vital, una forma de relacionarme con los demás y una forma de pensar que, alejada de florituras y esoterismos, consiste en intentar vivir libre de conflictos personales, simplemente vivir de forma congruente, pensando, sintiendo y actuando del mismo modo.

Vivo con un sentimiento de inmensa gratitud hacia todos aquellos alumnos, profesores y maestros (que han sido y seguirán siendo muchos y muy variados) por todo lo que me han aportado, que me ha servido para experimentar, crecer y poder transmitir estas experiencias a otros, siempre con la ilusión de que les sirviera de provecho al igual que a mí. Y por ello, quiero que este blog siga esa línea y no sea sólo una fuente de información.

En cada entrada trataré temas diferentes, más o menos teóricos, pero siempre vistos desde mi perspectiva, que no es otra que la de un occidental que no renuncia a su proceso vital en la era que le ha tocado vivir, intentando adecuar las enseñanzas de una ciencia milenaria (como me gusta definir al Yoga), desde el respeto a sus enseñanzas y principios, pero sin tener que renunciar a una vida actual. Además de experiencias, posibles consejos y sugerencias vuestras sobre temas a tratar, intentaré abordar la práctica del Yoga desde un punto de vista tradicional.

Sin más os doy la bienvenida al que será nuestro lugar de encuentro. Bienvenidos al Chapa Yoga, vuestro blog.